El txikiteo en su parte vieja; bebiendo zuritos y tapeando. Pisar el empedrado de sus calles, para cambiar de taberna y de pintxos.
En otra calle paralela, está el Boulevard, que delimita lo que fue la parte vieja del ensanche de la ciudad, comienza en el puente del Kursal y finaliza en el Ayuntamiento. Repleto de grandes terrazas sobre la Alameda, si te sientas a la sombra en una de ellas, mientras saboreas un café, verás un gran Kiosco de música, que se le adjudica a Eiffel. Se pueden pasar muchas horas en un sitio como este.
Al fondo a la izquierda se ve la Zurriola, la playa de Gros ( Villa robada al mar), la encontramos casi siempre con oleaje. Me paseo y observo embelesada a los surfistas, de repente me topo con los cubos de Moneo.
Lo difícil es olvidar la concha, aunque la hayas visto una sola vez, su luz y su arena. La Isla de Santa Clara, para no verla.
Para llegar a Ondarreta la tercera de la playas, pasas por el puente de del Palacio de Miramar ( construido en el 1887, para el descanso de la reina, Maria Cristina).
Me siento al final, junto al Peine de los Vientos de Chillida, a la sombra de Igueldo.
Un Paseito por San Sebastian.
Lo difícil es olvidar la concha, aunque la hayas visto una sola vez, su luz y su arena. La Isla de Santa Clara, para no verla.
Para llegar a Ondarreta la tercera de la playas, pasas por el puente de del Palacio de Miramar ( construido en el 1887, para el descanso de la reina, Maria Cristina).
Me siento al final, junto al Peine de los Vientos de Chillida, a la sombra de Igueldo.
Un Paseito por San Sebastian.
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