Su memoria se ha roto, demasiados acontecimientos en su vida para no olvidar, sus cartas de la guerra, una novia juvenil, mi abuela y su infancia que es ahora su vejez.
Mamá, me dice cuando llegó a la residencia a verle y al rato pregunta:
_ quien eres?
_ abuelo, soy tata, la hija de tu hija Amelia, me cuidaste de pequeña, recuerdas?
_ si claro, tu madre me regaña, si no te doy de comer.
Comandante de las brigadas especiales de la ONU, para países en guerra. Condecorado con varias medallas de honor.
Ahora es un ancianito, que apenas recuerda como se llama, su memoria fue perdiéndose un día a gran velocidad, en poco tiempo, apenas sabía coger una cuchara el sólo.
Le recuerdo con su traje militar, las condecoraciones de su chaqueta con las que yo jugaba, cuando me cogía sobre sus rodillas. El, ya no me recuerda, pero yo le sigo queriendo.
7 ago 2013
Memorias
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario