Perder la cabeza por amor, cuando se tienen veinte años, es algo que pasa solo, tienes ya la predisposición natural; toda la energía acumulada, todo el tiempo por delante y todas las ganas de algo nuevo. Cuando lo sientes la primera vez, aquello parece que va a ocupar toda tu vida y que nada lo puede romper.
Según vas cumpliendo años, vas teniendo otras ocupaciones en tu vida, menos tiempo para dedicarle, menos empeño para hacerlo y has perdido la ilusión de lo nuevo. Pero cuentas, con el conocimiento de saber hacerlo, en poco tiempo con calidad, sigue siendo amor, aunque no tegas tiempo para pensarlo.
Al pasar de muchos años, el amor se vuelve quimera, una cosa en el olvido, pero tienes el tiempo, solo tienes que recuperar lo perdido.
Algunos de nosotros, a nuestra propia eleccion, según causas personales, nos vamos quedando en la fase que consideremos, otros también llegamos al final. Si a todos nosotros, en cualquier etapa que nos encontremos, nos preguntaran algo así : el amor existe?, siempre contestariamos: si, aunque nos hallamos bajado mucho antes de este tren.
19 ago 2013
Amar después haber amado
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario